“… Es el mar de emociones contenidas dentro de cada persona el que arrastra decisiones, deseos, proyectos y relaciones Ãntimas. Era fácil intuirlo; ya lo hizo EpÃtecto cuando afirmó: ‘los pensamientos y las acciones brotan de una sola fuente, los sentimientos’. Ante una emoción poderosa la mente cede y obedece el influjo secreto que la invade. Sólo le queda encontrar buenas razones para justificar las emociones y contrarrestar con estereotipos razonados, si puede, su influencia magnética. Si no comprendemos lo que sentimos y por qué lo sentimos, tampoco lograremos comprender por qué pensamos y actuamos de determinada manera. …â€.
Estracto de “Brújula para navegantes emocionales” de Elsa Punset.
Akela