COMUNICACIÓN QUE ALEJA DE LA VIDA
Nos herimos a nosotros mismos y herimos a los demás.
Emitimos juicios moralistas que presuponen error o maldad en todo aquel que no actúa de acuerdo con nuestro sistema de valores.
Uso de comparaciones que bloquean la compasión.
No somos conscientes de nuestra responsabilidad con respecto a todo lo que pensamos, sentimos y hacemos.
Comunicamos nuestros deseos en forma de exigencias.