Cuando siento enojo, y enjuicio y culpo a una persona o su comportamiento, no significa que hay nada mal en mi, sino simplemente es una señal roja para mi presencia, indicando que no tengo suficiente empatÃa conmigo misma. Cuanto más me cuido, pidiendo empatÃa o creando un espacio para auto-empatÃa más tendré para dar a los demás.
Marshall dice, “Lo único que estamos diciendo es, Por favor o Gracias” y si no escuchamos esto es porque nuestras orejas jirafa se nos han caido. Y con frequencia se nos caen cuando estamos necesitando empatÃa.
Os animo a comprobar que cuando oimos, insultos, juicios, quejas, dolor, consejos o cualquier cosa que despierte en nosotros nuestros chacales, estamos tambien escuchando con orejas chacal, y ya no podemos traducir el bello mensaje que estamos recibiendo. Es porque estamos bajos en empatÃa.
Recibir empatÃa es como regar nuestras orejas jirafa. Mientras no pidamos empatÃa dificultaremos el desarrollo de nuestras jirafas.
¿Alguna reacción?
Con cariño, a todas las orejas.
C.G.
I know some wow gold in wow.