En mi relación con otras personas me he acostumbrado a percibir principal y únicamente las diferencias. Veo que eres un hombre, alto, gordo, con el pelo largo por detrás y corto a los lados, varios piercings y tatuajes visibles, hablas con acento raro, eres casi negro y musulmán. Y ante esto reacciono con miedo.      ¡Vaya, la diferencia me da miedo!.Â
Si la diferencia entre tú y yo fuera de un 1%, yo serÃa un delfÃn.      Ambos nos alegramos, sufrimos, frustramos, regocijamos, enojamos, desilusionamos, inspiramos, sentimos optimistas, agradecidos, cariñosos, impacientes, gozosos, etc. y ambos necesitamos aire, descanso, protección, alimentarnos, salud, paz, alegrÃa, seguridad, autoestima, libertad, confianza, respeto, amor, apoyo, comprensión, acogida, aceptación, etc. .Â
Entonces, ¿qué pasa?. ¿Es posible que la diferencia entre ambos esté en la forma de vivir?, ¿en la forma de actuar y comportarse para conseguir dichas necesidades?, ¿y en qué tus necesidades y las mÃas no coincidan en el mismo momento?. ¿Cómo me relacionarÃa con el mundo, si lo primero que percibiera de él fueran las semejanzas?.
              Lo he decidido: ¡Voy a cambiar de perspectiva!. Â